La experiencia HumanEdu
Una manera diferente de encontrarnos, aprender y vivir la educación.
Durante tres días, HumanEdu propone detener el ritmo habitual para conectar con uno mismo, con otros educadores y con las preguntas profundas que dan sentido a nuestra tarea.

HumanEdu no busca llenar cada minuto. Busca crear las condiciones para que cada momento pueda tener sentido.
Un encuentro para vivir en primera persona
No es solamente un programa de actividades. Es un recorrido humano.
En HumanEdu, las charlas y los talleres conviven con prácticas contemplativas, caminatas, conversaciones espontáneas, momentos de silencio, naturaleza y espacios para construir vínculos auténticos.
Cada participante puede diseñar su propio recorrido, acercándose a los temas, experiencias y personas que más resuenen con su momento personal y profesional. Hay tiempo para escuchar, para participar, para reflexionar y también para dejar que algo inesperado suceda.
El propósito es vivir, entre adultos, aquello que aspiramos a ofrecer a nuestros estudiantes: presencia, autonomía, bienestar, curiosidad, pertenencia, sentido y aprendizaje compartido.
¿Cómo puede ser un día en HumanEdu?
Un ritmo que alterna profundidad, elección, comunidad y espacio personal.
Cada jornada tendrá su propia identidad, pero este recorrido permite imaginar el espíritu con el que se desarrolla la experiencia.
Comenzar desde la presencia
Quienes lo deseen podrán iniciar temprano con una práctica opcional de contemplación, conexión con la naturaleza o movimiento consciente. Una forma serena de recibir el día y entrar en el clima del encuentro.
Desayunar y reencontrarse
La mañana continúa con un desayuno compartido y flexible: un primer momento para conversar, conocer a otros participantes y prepararse para las actividades del día.
Abrir la jornada en comunidad
Nos reuniremos en un espacio plenario para conectarnos como grupo, compartir el espíritu y el recorrido del día, escuchar testimonios y dar lugar a las voces de la comunidad.
Elegir el propio recorrido
Charlas, talleres, prácticas, conversaciones, proyectos y experiencias simultáneas permitirán que cada persona construya una jornada acorde con sus intereses, preguntas y necesidades.
Compartir la mesa
El almuerzo será también parte de la experiencia: un tiempo para descansar, continuar conversaciones, generar nuevos vínculos y encontrarse con personas de otros contextos educativos.
Profundizar y volver a encontrarnos
Por la tarde continuarán las actividades elegidas. Al finalizar, volveremos a reunirnos para integrar lo vivido mediante una charla, una práctica o un momento colectivo de cierre.

Una comunidad que participa
La experiencia se construye con quienes están presentes.
En HumanEdu no hay una división rígida entre quienes hablan y quienes escuchan. Las ideas se enriquecen en la conversación, las experiencias se vuelven aprendizajes compartidos y cada participante aporta algo irrepetible al encuentro.
El formato favorece grupos cercanos, intercambios genuinos y momentos en los que es posible reconocerse en las historias de otros educadores.
El espíritu de la experiencia
Tres dimensiones que atraviesan HumanEdu.
La propuesta integra el aprendizaje profesional con el desarrollo personal y la construcción de comunidad.
Presencia y bienestar
Pausas, naturaleza, prácticas y momentos de conexión que permiten salir del automatismo y recuperar una relación más consciente con uno mismo.
Aprendizaje con sentido
Ideas inspiradoras y herramientas concretas para pensar el desarrollo humano y emocional como parte central de la experiencia educativa.
Comunidad de propósito
Encuentros entre educadores que comparten preguntas, convicciones y el deseo de construir escuelas cada vez más humanas.
HumanEdu 2026
Hay experiencias que no terminan cuando concluye el programa.
Del 15 al 17 de octubre volvemos a encontrarnos en The Garzón School para aprender, conectar y seguir construyendo una comunidad comprometida con una educación profundamente humana.
